LANCEROS   DE  NAVARRA:


Regreso con las Guerras Carlistas a este blog, esta vez con una peana de caballería, los lanceros de Navarra.
Cuando pensaba que ejercito del siglo XIX español podía pintar y coleccionar, me empece a fijar no solo en el trabajo de los hermanos Perry y su magnifica gama de carlistas, si no también en los cuadros de Ferrer Dalmau, podía pasarme mucho tiempo fijándome en cada detalle que mostraban sus pinturas, y en especial de la que pongo a continuación, donde se puede observar una carga de caballería en plena batalla.






Es por este cuadro por el que me decidí por los carlistas de la primera guerra en 1833. Ahora tenia que escoger las miniaturas entre el catalogo de los Perry de la manera que mas se aproximaran a representar esta pintura, puesto que descartaba por completo el realizar transformaciones o miniaturas desde cero, ya que no se me da nada bien moldear masilla.
Por lo tanto el resultado salvando las distancias con el gran maestro, fue este:






No fue difícil encontrar los colores adecuados, y cuando se trata de pintar unidades uniformadas, la cosa va muy rápido Las miniaturas son preciosas, aunque como fallo podría señalar las lanzas que vienen en los blisters son demasiado blandas y gruesas, quizás el mayor fallo de la marca, doblándose con mucha facilidad.. en un futuro las sustituiré por otro tipo de varilla.





Me decante por una peana de grandes dimensiones, en la que poder colocar doce jinetes de una forma en la que realmente se les vea cargando, y a la vez de una forma compacta, aprovechando al máximo el terreno. En un principio pensé en utilizar las dimensiones de caballería para el juego Impetus, donde colocar seis jinetes, pero considere que debía ser algo mas espectacular.






Para el terreno trate de simular al máximo la orografïa española, con poca vegetación, arbustillos y hierba seca, ademas de las típicas piedrecillas que hacen bulto. Otro de los pequeños detalles es el de colocar las miniaturas de una manera desordenada para que de esa imagen de caos en la batalla.





Para el estandarte con la leyenda ¨DIOS, PATRIA, REY¨ utilice una tinta de color sombra diluida que le da un toque de suciedad producido por el polvo del campo de batalla, así como  una imagen mas mate. Y para los banderines utilice papel de folio, pintado, pero, como las lanzas ya son muy gruesas, deja un aspecto poco estético (a mejorar en el futuro)
Y hasta aquí esta segunda entrada.
Un saludo.


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